miércoles, 3 de septiembre de 2014

Identidad oculta

No puedo yo vivir escondido,
bajo palabras secretas
ni en sombras inciertas,
o en medio de la llanura,
mi corazón no nació cautivo
pero ha sido esclavo
de este sentimiento
que es viento pues me sopla,
que es aire pues lo respiro,
que aún sin tener alas
me lleva sobre cielos
y sobre valles,
sobre montes enteros
colmados de esperanza
sobre la cual descansa
mi identidad oculta.

A.T.

viernes, 22 de agosto de 2014

Prolongación (Parte III)













-III-

Por fin he despertado
con tu recuerdo a mi lado,
y la pálida madrugada
olvida mis horas desdichadas.

Sin esperanzas ante un mismo sol
me levanta la monotonía
y sopla un viento frío
que trae voces de alegría.

Por si acaso la realidad vuelve
y nos construye un amor abstracto
debemos edificarle un altar
como si se tratará de algo santo.

Hemos prolongado la agonía
de eso que no muere pero da vida,
ahora somos seres distintos
que creen en una eternidad próspera.

A.T.

Indiferencia











Llegará el día
cuando crucemos la mirada
y la indiferencia sea
lo único que podamos ver.

El roce de nuestras manos
aún si es por accidente
pasará inadvertido
y se volverá olvido.

Y con pronunciada trivialidad
dejaremos que los pasos
nos lleven por sendas
que siempre estarán separadas.

¿El dolor? Todo habrá pasado,
El dolor será imagen de ausencia,
guardada bajo una llave secreta
que tu recuerdo lleva.

A.T.

Lo irremediable












El color tan descompuesto,
el sabor amargo del mundo,
las piedras del suelo en el camino,
lo que se dijo a un tiempo.

El día que se ha nublado,
y la canción que terminó,
el permanente adiós de las manos,
el vaso vacío de licor y lleno de ti.

Un momento que se guardó
en una memoria necía a los recuerdos,
el corazón tan vulnerable,
los impulsos de la pasión
y el alma desgarrada.

El rostro en que fijé mi mirada,
el horizonte que me tracé,
la ruta mas larga para llegar
al difícil valle  de tu corazón.

La voz que me embrujó,
el amor que siempre existió,
y la espera de un volver,
volver al nido, a la orilla del abismo.

A.T.

lunes, 4 de agosto de 2014

Prolongación (Parte II)













El patético transitar del día
y las horas que me quedan,
todas me llenan las heridas
donde aún rondas tú...

Tú, y de nuevo el recuerdo,
más la parte ingenua del ahora,
de la historia que me relata
cuentos que ya no quiero oír.

Y la tentación aún respira
en mi cuello y en mis sueños,
su agonía me desvela
y la madrugada desespera.

En la niebla temprana
se pierden mis ilusiones,
y de tus manos desiertas
ya no escucho más canciones.

Es pálida la mañana y
la vaga estela de tu nombre se fuga,
ahora vienen nuevos soles
en el mismo triste horizonte.

A.T.
(Continúa: Parte III)

Nocturna

En el absurdo retiro de la noche
en la que un viento violento sopla
y se cuela por donde le place
allí me encuentro absorto,
encantado de mi soledad
y de la callada presencia
de su propio silencio
que es mezcla de ausencia
y de recuerdo, mientras
la negra imagen del cielo
con sus vagas nubes
y el centelleante espectáculo
de sus estrellas lejanas
me toma por víctima
de una de ella; una estrella
posa su mirada fulgurante en mí
me da desvelo pero también
un tibio rumor de esperanza
la que ha quedado perdida
en el transitar del día
y ahora solo quiero dormir,
ver el brillo de esa hermosa
aunque distante amante
que posó su vista en mí,
no sé si por costumbre
o porque se enamoró
de un imperfecto idiota
que cree aún
en señales del cielo.

A.T.

sábado, 26 de julio de 2014

Prolongación (Parte I)
















- I -
En el ápice de mi corazón
aún quedan vagos vestigios de ti,
como raíces de un árbol moribundo
que se niega a dejar de existir.

Quedan hojas sueltas y ramas rotas,
como palabras que quedaron calladas
y cada fragmento que quedó en mi pecho
donde solía estar un corazón.

Y la sombra de tu rostro
 y el ruido de tu nombre,
el tacto de tus manos,
el amor de tus ojos,
todos huirán al llegar la mañana 
en que mi deseo por ti arda.

A.T.
(Continúa: Parte II)

Vida inconclusa

La jornada del reloj,
la película sin final,
el café que se enfrió
y el verano que no vino;
las veces que no llegaron
y aquel poema a medio escribir,
lo que intente amar
y lo que jamás logré odiar,
el libro que abandoné
y las mentiras que no dije,
el viaje que no hice,
el paso que nunca dí,
la vida inconclusa
que no terminó
cuando morí.

A.T.

lunes, 21 de julio de 2014

Manicomio

Yo creí querer
y terminé
queriendo dejar
de creer
que entre
el amor
y el querer
existe algo
que es malo
aunque
hace bien.

Tan bien
hace
ese mal
que sin ti
todo falta
y me sobran
recuerdos
que inundan
mis ojos
y la lluvia
en mi cara
es resultado
de mi vida
salada.

Y aunque
no te tenga
y aunque
no seas mía,
conservaré
tu mirada
que enloquecía
mi alma
y a mi corazón
volvió
manicomio
de tus besos
que jamás
se curarán.

A.T.

jueves, 17 de julio de 2014

Madrugada iluminada














Madrugada iluminada por la luna,
yo te pienso en mi cama mientras
tú sueñas profundo en tu cuna
con un amor perfecto y sin fortuna.

Madrugada iluminada por la luna
despierta mis ganas de soñarte
y no levantarme a la realidad,
déjame que viva mi sueño ideal.

Madrugadas como muchas otras
en las que pude despertarme
y pensarte a estas horas fortuitas
en la luminiscencia de la luna
que conserva la ausencia de miel.

A.T.


viernes, 11 de julio de 2014

Quiero que sepas... (Carta sin remitir)
















Quiero que sepas en la distancia que has interpuesto
que no han habido días iluminados solo días grises,
que no han pasado minutos sin dejar recuerdos tuyos,
que desde el último abrazo que te dí tengo mis brazos vacíos,
que quise suicidarme con un beso tuyo aquel día tan triste,
que todavía conservo nuestras fotografías por si me invade
la nostalgia.

También quiero decirte y aunque ya lo suponías, que éste no es el fin,
no lo es a menos que me olvides, que yo te quiero y siempre lo haré,
aunque intente amar a alguien más un rastro como el tuyo no es fácil de borrar,
ni lo será, y que si en otros labios encuentro consuelo, será solo eso, consuelo
y nada más, que mis mejores días y mis mejores intenciones quedaron
contigo y con nuestra historia la cual es fiel aunque un recuerdo cruel
para mi corazón que tiene muy buena memoria.

Además quiero que sepas que sigo viviendo, sigo en esta existencia vacía
que sin ti es un poco absurda, que no puedo sacarme las espinas
y que tampoco quiero, quiero que seas mi martirio y mi delirio
por todo el tiempo que me reste, sabré así que pude quererte más
de lo que llegué a hacerlo en el efímero momento que tuvimos,
que no alcanzó para demostrarnos lo que sentimos, que paso lo que paso
y que no hubo remedio.

Ya me iré despidiendo pero antes de hacerlo quiero pedirte
un último favor, que si me quieres o me quisiste luego de leer esta carta
que para mí escribirla ha sido triste, quiero que la rompas para que me liberes,
pues me quedé atrapado en estas líneas tan inexactas que te dirijo,
tan llenas de ti y tan vacías de mí, salidas puras del corazón y escritas por mi mano
imperfecta, no sé si decirte adiós o hasta pronto, solo puedo decirte que te quiero
y no olvides que todavía hay latidos que gritan tu nombre en el silencio de mis noches.

A.T.

jueves, 10 de julio de 2014

Signos de vida













Pasan ligeras las horas
y pasa el día intrascendente,
pasa delante de mí la vida
que por ratos se pierde.

Pero llega la tarde
y entra la calma,
poco a poco todo merma
su viaje interminable.

El sol se oculta
en su necedad
y vienen la oscura
y eterna noche.

Y en el frío nocturno
aún recuerdo el dolor
y como se sentía
el aquel  tierno amor.

El sueño me vence,
pienso en la muerte
pero mi corazón late
aún con signos de vida.

A.T.